domingo, 21 de septiembre de 2014

Las Mamas y los Papas, Soñando en California

Sonia ya había estado en nuestra querida Armenia algunas veces antes, junto a su hermano Oscar (Oscarito, como le decíamos, pues lleva el mismo nombre de su papá) pero esta vez, llegaba acompañada de Margie, desde la ciudad de San Francisco, en California.

Margie era una bella y escultural jovencita, de piel blanca rojiza, ojos color azul, cabello largo color amarillo, de buena estatura y de escultural cuerpo, con bellas y piernas tornadas que la hacían lucir, como una mujer de esas que solamente se ven en fotografía o en película. Sonia era una bella jovencita también, aunque con una belleza un poco diferente a la de Margie pues Sonia era de piel blanca-morena, ojos y pelo color café oscuro, de buena estatura y también bastante escultural.

Pues bien, ambas bellas jovencitas llegaron al pueblo, a la casa de la Tía Yita (abuela de Sonia, QEPD), un día de verano allá por el año 1966 (verano en los "Estamos Sumidos", es decir, invierno para nosotros en la "Tierra Linda"); precisamente a pasar una vacaciones de verano (ellas estaban estudiando en la universidad) en nuestra bella y única "Tierra Linda". Los paseos en el camión del abuelo de Sonia (don Ángel Espinoza, QEPD) por diferentes lugares era cosa de casi todos los días y cuando, no había un paseo de estos, las jóvenes tomaban el sol, tiradas sobre unas sillas perezosas, en el patio de la casa de la tía Yita, en unos diminutos trajes de baño del estilo bikini.

Yo era apenas un niño de unos 9-10 años y debido a mi corta edad, ellas me permitían que me acercara a dizque platicar (Margie no hablaba ni una pizca de Español) y a estarme ahí junto a ellas; cuando salían a pasear, ellas me querían llevar pero, mi abuelita (QEPD) ni la tía Tita me lo permitían pues yo tenía que ir a la escuela, me decían (no sabían que yo, no iba a la escuela de todas maneras, pues me iba a "capiar" por los montes y ríos del pueblo). Con eso, yo sentía que era el "consentido" de Margie pues ella, me hablaba, me sonría, me prestaba atención.

Sonia tenía una grabadora portátil en la cual, escuchaban música todo el día, recuerdo que escuchaban varias canciones que aun no se escuchaban (no fuertemente en las estaciones de radio o yo, por lo menos, no las había escuchado) y eso me gustaba mucho pues, cuando me encontraba con algunos cheritos, me ponía a presumir tarareando algunas de estas.   

Una noche, después que ellas habían regresado de dar un paseo por la playa, dispusieron salir e ir a dar una vuelta por el pueblo, para disfrutar de la hermosa noche guanaca que en esa ocasión, se vestía de un profundo color negro brillante con la luna que se dejaba ver por primera vez en muchas noches ya que las lluvias ponían nubarrones en el cielo para no dejarla dar su luz. Nos invitaron a varios cipotes del vecindario, Margie me agarró de la mano y nos fuimos rumbo al parque, al cual le dimos algunas vueltas mientras nos comíamos unas ricas paletas de leche "Foremost" que ellas nos compraron en la Refresquería "La Mimosa", que estaba en la esquina enfrente de la iglesia y de la casa adonde después estuvo la tienda "La Curacao" de don Quique Sigüenza. Los jóvenes del pueblo, que estaban merodeando el parque, se le quedaban mirando a aquellas bellas muchachas, con unas miradas de admiración y de ganas de ir a platicar con ellas para enamorarlas pero, una cosa era bien notable, no se animaban, es decir, no tenían valor de ir a hablarles.

Al llegar enfrente de la farmacia del doctor Lazo (QEPD), las muchachas dispusieron sentarse en una de las bellas bancas de cemento que tenía el parque en esa época, para escuchar música. Encendieron su grabadora y empezó en repertorio musical que sirvió para llamar mas la atención de los "parroquianos que andaban por ahí; cuando sonaba una melodía que se llama "Winchester Cathedral", yo me puse de pie en la banca y me puse a bailar, a Margie le gustó mucho ver eso y se puso a reír de mi ocurrencia, enseguida se puso a bailar ella conmigo, desde el piso (para dejar que mi cara viera la de ella, pues yo seguía sobre la banca) y en un gesto de fraternidad y amistad, me dio un beso en el cachete, mientras me abrazaba y disfrutaba al verme hacer el ridículo mientras bailaba, haciéndome sentir especial y elevando mi autoestima. En un instante sonó esta canción que traigo para usted ahora en esta nuestra "Página Oficial Buchona" y ambas jóvenes, se pusieron a cantar al unísono para acompañar esta bella melodía que yo, escuchaba por primera vez y que jamás olvidaría, jamás.

Sonia es ahora una Decana de un colegio comunitario del área de Los Ángeles pero de Margie, ya no supe mas. Hoy, me acordé de ella, de esa bella y hermosa mujer a quien, adonde sea que esté, le deseo lo mejor y aunque nunca podré darle las gracias por haberme tratado bien, por haberme dado importancia y por haberme hecho sentir como un niño especial, en mi alma está ese agradecimiento y en mi recuerdo esas imágenes de esos bello instantes que me vienen una y otra vez, cada vez que escucho esta bella canción.

¡Ojalá a usted también le guste!, es esta:  



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Salí de la "Tierra Linda" en 1979 y siempre soñé y añoré con regresar y ver a la gente querida y a los lugares que me vieron hacer muchas cosas allá hace muchos abriles ya...