miércoles, 4 de enero de 2012

NUESTRA CONDESA DE ARMENIA, Bello Artículo de su Sobrina, la Doctora Mireille Escalante

Cipotada Buchona Chula,



Fíjese usted que durante el muy merecido homenaje que JOPROAR y AURA brindaran recientemente a Juancito De Dios Galán en nuestra querida Armenia, estuvo como invitada especial la doctora en leyes Mireille Escalante-Dimas, la única y verdadera sobrina de Nuestra Condesa de Armenia: Consuelo Suncín de Saint Exupéry.


La doctora Escalante-Dimas acudió en esa ocasión a nuestro pueblo para unirse en feliz y armoniosa manifestación de reconocimiento hacia un gran personaje armeniense y también para ser partícipe de tan magno evento por medio de una pequeña disertación que le ofreció al público presente sobre otra "Grande Nuestra"... la Condesa de Saint Exupéry, sobre el amor de la Condesa hacia nuestra ciudad de la cual siempre se mostró orgullosa de reconocer como su lugar de origen y feliz de representarla dignamente en cualquier ámbito en el que ella se desempeñaba, tal como lo dijo en repetidas ocasiones y lo dejó plasmado y claro entre los afortunados receptores y admiradores de su gigantesca vida y maravillosa experiencia.


También para dejar manifestado el vínculo unbilical directo, único y universal de la Condesa con su familia de la que -infortunadamente- solo sobrevive la doctora Mireille Escalante-Dimas y para quien, expresamos nuestro respeto, nuestro agradecimiento por ser tan sencilla y humilde, también nuestro cariño y nuestra reiteración de apoyo a su ardua tarea de esclarecer -de una vez por todas- ser la única y verdadera sobrina de la Condesa de Saint Exupéry, "Nuestra Condesa de Armenia" como la conocemos, como la queremos ver siempre y... ¡como queremos que la reconozcan en todo el mundo!


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NUESTRA CONDESA DE ARMENIA.

Por DRA. MIREILLE ESCALANTE DIMAS


Así se le reconoce a Consuelo Suncín, Condesa de Saint Exupéry, en Armenia, Departamento de Sonsonate, República de El Salvador, y en el mundo entero.


A Consuelo, se le admira entre otras cosas, el haber sido fuente de inspiración de los intelectuales más destacados de su época, del siglo XX, habiendo sido relacionada sentimentalmente y de manera especial con Enrique Gómez Carrillo, escritor de Guatemala, llamado “El Principe de la Crónica”, con José Vasconcelos, “El Maestro de América”, y por Antoine de Saint Exupéry, autor de El Principito, cuya obra fue traducida a varios idiomas…


Su primer esposo, Ricardo Cárdenas, un empleado de ventas de la tienda de pinturas WILLIAM P. FULLER, en San Francisco, California, de los Estados Unidos, según investigación efectuada por el Licenciado Edgardo Quintanilla, Abogado de Sherman Oaks, del Estado de California de los Estados Unidos, rearguyendo de esta manera, la tesis del Doctor Francisco Mena Guerrero, de una inventiva excepcional, ya que para él (el Doctor Mena Guerrero), Ricardo Cárdenas como no había sido famoso, ni destacado intelectual ó escritor, lo describiría como un capitán del ejército mejicano, y así se lo expuso al escritor ingles Paul Webster, quien lo plasmó erróneamente en su obra de la ROSA DEL PRINCIPITO.




La personalidad de Consuelo Suncín, puede describirse como una mujer “interesante”, llena de misterio, ya que su origen, en aquel entonces era desconocido. Jamás negó ser originaria de Armenia, a ella le llenaba de orgullo expresar su cuna.


Tuve el privilegio de conocerla personalmente, y de tener correspondencia durante muchos, pero muchos años… recuerdo que me narraba anécdotas de cuando fue pequeña, en unión de su familia. Consuelo tuvo en total 4 hermanos, y 2 hermanas. Los hermanos fueron: FELIX HUMBERTO, FELIX FRANKLIN, FELIX HUMBERTO SEGUNDO, y RAUL ANTONIO; y las hermanas solamente 2: Amanda y Lola (Dolores). Cada vez, que nacía un hijo en la familia Suncín-Sandoval, había fiesta, y cuando nacía una hembrita, era un día común y corriente. A lo que doña Ercilia, le reclamaba al coronel, que “Dios le castigaría” porque él amaba solo a los hombres… y así fue, poco a poco, fueron muriendo, de uno en uno, todos los hijos varones del Coronel Félix Suncín. Quedando reducida su familia a las dos hermanas de Consuelo –Lola y Amanda-, y a sus padres : Ercilia, y el Coronel Félix Suncín Mónchez. Las anécdotas que más recuerdo son las que a continuación siguen:




El Coronel Félix Suncín Mónchez, un militar retirado, dedicado a la caficultura y ganadería, tenía en una casa espaciosa situada en la población del centro de Armenia, Departamento de Sonsonate, de El Salvador, atrás del “Convento”, un consultorio de Medicina Natural. Ahí acudían sus trabajadores buscando cura para sus dolencias; a veces les resultaba la cura más dolorosa que su padecimiento; una vez, un enfermo llegó con un dolor de muelas insoportable, y el coronel, fue a la cocina donde había leña candente, y puso a calentar un clavo de hierro de 3 pulgadas y cuando la punta de éste mostraba el color rojo encendido, se lo puso en la muela, donde tenía el dolor el enfermo… mató de esta manera el nervio de la muela, y así también le mató el dolor intenso de la muela.



Como Consuelo, era enferma de asma, enfermedad, que murió con ella, en el trayecto de su vida, encontró alivio, pero no cura… el coronel preocupado profundamente por su dolencia, la hacía tomar leche de cabra, alegando que así tendría más fortaleza y defensas el cuerpo humano… En la biografía que escribió Fabianne Bradu, en su libro DAMAS DE CORAZON, narra que el padre de Consuelo era un brujo, que la obligaba a tomar leche de cabra.




Un paseo de los años de 1908, cuando Consuelo de apenas siete años de edad, gustaba mucho de pasar el día entero, jugando en el Rio Tutunilco, y en la poza del mismo nombre, como ella era enferma, y por no poder caminar ya que el cansancio la agobiaba, y para que no existieran preferencias, la familia entera montaba a caballo… llevaban su almuerzo en cestas, y era un picnic el que disfrutaban. En ese lugar, nació la leyenda del Cangrejito de Oro, emblema de JOPROAR, (JOVENES PRO ARTE EN ARMENIA), según artículo de Edgardo Posada.


Otro lugar, muy especial para Consuelo, era Atecozol, un lugar enriquecido de variedades de árboles, prevaleciendo el bálsamo, con un riachuelo corriendo, y cuyas aguas llenan una piscina formada de roca pura, y le llaman Piscina de Atecozol; en un costado de esa piscina, justo en una de sus esquinas, hay un nacimiento natural de agua de Vichy. Al igual que el paseo del Río Tutunilco, la familia Suncín-Sandoval, se desplazaba a ese lugar, montando a caballo. Atecozol, cercano a la población y al Volcán de Izalco, que en aquel entonces no descansaba tirando lava de su cráter; ese volcán calló para siempre en 1955, cuando se inauguró el Hotel de Montaña en el Cerro Verde.


Sin embargo, Consuelo y sus hermanas siempre estaban ocupadas, acompañaban al Coronel Félix Suncín Mónchez cuando éste atendía constantemente las necesidades de una finca de café; doña Ercilia, madre de Consuelo, se desplazaba a la finca para cocinar platillos conocidos y deliciosos manjares, que degustaban sus hijas y su esposo. Consuelo, adulta, viviendo con Enrique Gómez Carrillo, le escribía cartas a su hermana Lola, donde le confesaba que añoraba los platillos exquisitos de su madre, doña Ercilia.


Por las noches tranquilas y calurosas en Armenia, gustaba, siendo ya una señorita Consuelo Suncín, de quince años, pasear en compañía de sus hermanas, y la “nana”, en el parque de Armenia, conocido hoy, por Parque Tomás Regalado. Los jóvenes caminaban hacia la izquierda, mientras que las señoritas caminaban hacia la derecha –en sentido contrario-. En el centro del parque, donde existía, y aún permanece, el kiosco, amenizaba la Banda Municipal con música popular en aquel entonces. Caminaban y caminaban hasta agotarse, para llegar justo a dormir.


La casa donde nació y vivió sus primeros años Consuelo Suncín, la conocí personalmente. En Armenia, sus calles eran empedradas… hasta hace poco, unos 30 años, poco más o menos, se pavimentaron de asfalto todas las calles de Armenia. En un inicio, solo la calle principal estaba pavimentada. La casa solariega, su construcción, tan alta como si se tratara de un templo cristiano, con puertas de madera de dos hojas, de un área de extensión de DOS MIL VARAS cuadradas. Sus habitaciones por lo menos, seis dormitorios amplios y todos tenías puertas para la calle, un corredor amplio donde pendían hamacas, una sala estilo barroco, que al abrir el balcón-ventana formado en semi-circulo, se admiraba la calle empedrada; un comedor inmenso que albergaba una mesa también grande, para doce personas… la cocina de leña estaba en el extremo de la casa, era amplia, tenía una pila inmensa para recoger agua, agua fresca, helada y pura, sin cloro.




La última vez, que Consuelo visitó Armenia, donde vivió quince días en compañía de sus hermanas, posó informalmente para una fotografía. Ahí están las tres hermanas, y su cuñado, el Dr. Alejandro Escalante Dimas.



Consuelo Suncín, Condesa de Saint Exupéry, se destacó en París, Francia, exhibiendo en varias Galerías de renombre su obra: cuadros al oleo, y a carboncillo, como pintora; esculpió al Principito y a su amado Antoine de Saint Exupéry, como escultora, y como escritora, su libro “OPPEDE”, traducido al español. Su vida, falleciendo a la edad de 78 años, fue muy corta para la humanidad, porque ella pudo haber dado mucho más de su arte. Y lo mejor, siempre reconoció que sus raíces estaban en Armenia, del Departamento de Sonsonate, República de El Salvador; por esa razón Armenia es conocida mundialmente. De esta manera es que se ha ganado el nombre de NUESTRA CONDESA DE ARMENIA.





Nota de la autora: Esta fue la disertación en la Celebración de la Festividades de Navidad de JOPROAR, el 17 de Diciembre del 2011, en Armenia.

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Salí de la "Tierra Linda" en 1979 y siempre soñé y añoré con regresar y ver a la gente querida y a los lugares que me vieron hacer muchas cosas allá hace muchos abriles ya...