miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Armeniense: Consuelo Suncín, La Condesa de Saint Exupéry

Querido/a hermano/a buchón/a,

Como lo prometido es deuda, con mucho gusto le traigo -a partir de ahora- las deliciosas memorias que ¡sobre una grande nuestra, ha escrito otra grande nuestra!

Se trata de la GRANDE Consuelo Suncín, mejor conocida como: La Condesa de Saint Exupéry, de cuya vida hace una remembranza otra grande nuestra y en este caso, sobrina de la condesa: Mireille Escalante Dimas. Dicha remembranza se da a través de un relato exquisito y cariñoso en el que sobresalen memorias y anécdotas que solamente una allegada a la familia de la condesa podría conocer, de ahí que la importancia de estas memorias no solamente estriba en lo artístico/literario -pues bien es cierto que en estas, la autora Mireille, hace gala de un excelente dominio del lenguaje y una hermosa combinación dialéctica- sino que también de gran valor histórico pues, en estas memorias, la autora -también- nos relata y aclara aspectos desconocidos y/o mal entendidos anteriormente de la condesa quien, por ser una personalidad importante de nivel mundial, ha sido sujeta a diferentes intentos biográficos que han pretendido representarla pero, que han quedado cortos pues estos, han sido efectuados con cierta frivolidad, distancia y carentes de un genuino interés que, por el contrario, Mireille lográ desechar y apartar pues a ellas les une un fuerte lazo familiar que ciertamente permite acercamiento, confianza y sobre todo certeza que lo escrito será una fiel representación de la verdadera Consuelo Suncín o que es lo mismo: Condesa de Saint Exupéry de ahí, la importancia que este relato trae para todo/a armeniense, mas aun, cuando la misma Consuelo reconoció repetida e incansablemente ser (cosa que podremos comprobar a través de leer estas memorias)...
"una armeniense al cien por ciento"

Aquí comenzamos:

*****************************



MI TIA CONSUELO DE SAINT EXUPERY.

LA SACERDOTISA DE LA DIASPORA SALVADOREÑA

POR DRA. MIREILLE ESCALANTE DIMAS A MI HIJO, FELIX ESCALANTE DIMAS



Yo, MIREILLE ESCALANTE DIMAS, sobrina de Consuelo de Saint Exupery, develo la personalidad arrolladora de la “Sacerdotisa de la Diáspora Salvadoreña”, con el deseo grande de exponer sus logros, triunfos, y victorias, a través de sus largos setenta y ocho años.

Mi tía Consuelo superó, obstáculos, obtuvo riquezas intangibles y materiales. No obstante ello, conservó muy dentro de su corazón a cada miembro de su familia, y a su natal Armenia, Departamento de Sonsonate, El Salvador en la América Central. Ese vínculo familiar se muestra claramente, a través de su peregrinar mediante fotografías, y cartas, cruzadas entre ella y su familia. Esa familia de porte distinguido, es la que hoy presento. Desvirtuando teorías, que por desconocimiento la señalaron de origen campesino e indígena. Ella luchó contra ese estigma, hasta encontrar su lugar en la sociedad europea.


Photobucket


Nació en el Barrio San Sebastián en la esquina formada sobre la 6ª Avenida Norte y 1ª Calle Oriente, en la ahora, ciudad de Armenia, el día 16 de abril de 1901, bajo el primer signo del zodíaco: ARIES. Las nacidas bajo ese signo zodiacal, son personas aventureras, audaces, siendo, ella, pionera y valiente mujer; lista, dinámica, segura de si misma, optimista, y conquistadora del porvenir; a veces, egoísta, de mal carácter, impulsiva, inquieta e impaciente. Lo más relevante de su personalidad, fue musa de talentosos escritores, quienes la inmortalizaron en sus obras. Entre ellos, encontramos al mejicano don José Vasconcelos –el Maestro de América, quien se refiriere a ella como Charito; don Enrique Gómez Carrillo, guatemalteco, hijo de don Agustín Gómez Carrillo, salvadoreño, destacándose con el acertado nombre del “Principe de la Crónica” y el francés de linaje, el Conde Jean Baptiste Marie Roger de Saint Exupery, inmortalizándola en su Obra Maestra EL PRINCIPITO.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

Salí de la "Tierra Linda" en 1979 y siempre soñé y añoré con regresar y ver a la gente querida y a los lugares que me vieron hacer muchas cosas allá hace muchos abriles ya...